SAT-0001 — ROWI 35
La primera ampliadora del laboratorio
Fecha histórica: Agosto de 2018
Hay objetos que cambian una historia
Hay objetos que simplemente cumplen una función.
Y hay otros que terminan cambiando el rumbo de una historia.
La ROWI 35 pertenece a este segundo grupo.
Esta fue la primera ampliadora con la que comenzó la enseñanza del laboratorio fotográfico dentro del proyecto que, años más tarde, daría origen al Salón de las Almas Torturadas bajo la Luz Roja.
Cuando llegó a nuestras manos todavía no existía un laboratorio equipado.
No había varias ampliadoras.
No existían temporizadores especializados.
No había enfocadores de grano, analizadores de color, filtros multigrado ni una colección de cámaras y accesorios.
Tampoco existía un cuarto oscuro como el que hoy conocemos.
Lo único que había eran muchas ganas de compartir la fotografía química con nuevas generaciones.
Y una vieja ampliadora.
Eso fue suficiente para comenzar.
Una oportunidad que llegó en el momento correcto
La ROWI 35 fue adquirida durante 2018 al fotógrafo Don Magdaleno, de Villa Hidalgo, Jalisco, por la cantidad de 600 pesos.
Don Magdaleno había trabajado durante muchos años con fotografía analógica.
Con el paso del tiempo dejó de utilizar esta ampliadora y aceptó venderla con un propósito muy distinto al que había tenido durante su vida profesional: enseñar.
Sin saberlo, aquella decisión permitió que una nueva generación de estudiantes conociera por primera vez el laboratorio fotográfico.
Desde ese día, la ROWI dejó de ser únicamente una herramienta de trabajo para convertirse en parte del patrimonio histórico del proyecto.
La primera maestra del laboratorio
Durante los primeros meses fue la única ampliadora disponible.
Con ella los alumnos aprendieron por primera vez a:
- realizar hojas de contacto;
- enfocar negativos de 35 mm;
- calcular tiempos de exposición;
- comprender el comportamiento del papel fotográfico;
- observar cómo una imagen aparece lentamente dentro del revelador.
Muchas de las primeras fotografías impresas por el Club de Fotografía 2018–2019 nacieron bajo la luz de esta ampliadora.
Con el paso de los años llegaron equipos más modernos y con mayores capacidades.
Sin embargo, la ROWI nunca dejó de tener un lugar especial.
Porque fue la primera.

Sigue aquí
Han pasado varios años desde aquel día.
Su pintura conserva las marcas del tiempo.
Su estructura refleja cientos de horas de trabajo.
Cada pequeño desgaste cuenta parte de su historia.
Nunca se ha buscado restaurarla para borrar esas huellas.
Al contrario.
Cada marca recuerda el camino recorrido desde aquellos primeros días en los que todo estaba por construirse.
Y lo más importante es que sigue funcionando.
Todavía hoy puede imprimir fotografías, exactamente igual que cuando llegó al laboratorio.
Más que una ampliadora
Dentro del Archivo Histórico del Salón de las Almas Torturadas bajo la Luz Roja, la ROWI 35 no representa únicamente un equipo fotográfico.
Representa una idea.
Demuestra que los grandes proyectos no comienzan cuando se tiene el mejor equipo.
Comienzan cuando alguien decide compartir lo que sabe.
Todo lo demás llega con el tiempo.
Ficha Patrimonial
Código patrimonial: SAT-0001
Nombre del equipo: Ampliadora fotográfica ROWI 35
Marca: ROWI
Modelo: 35
Tipo: Ampliadora para fotografía blanco y negro.
Formato compatible: Negativos de 35 mm.
Fuente de iluminación: Lámpara incandescente.
Estado operativo: Funcionando.
Estado de conservación: Original, con desgaste propio de su uso histórico.
Fecha de incorporación al laboratorio: 2018.
Procedencia: Adquirida al fotógrafo Don Magdaleno, Villa Hidalgo, Jalisco.
Ubicación actual: Salón de las Almas Torturadas bajo la Luz Roja.
Legado
Primera generación que la utilizó
Club de Fotografía 2018–2019.
Generaciones posteriores
• Programa Permanente de Formación Fotográfica 2019–2022.
• Programa Permanente de Formación Fotográfica 2023–2026.
• Continúa formando parte de las actividades del laboratorio.
Situación patrimonial
Equipo fundador del laboratorio y pieza histórica permanente del Archivo Histórico del Salón de las Almas Torturadas bajo la Luz Roja.
Agradecimiento
En memoria de Don Magdaleno
Esta publicación está dedicada al fotógrafo Don Magdaleno, de Villa Hidalgo, Jalisco, quien confió en que esta ampliadora tendría una nueva vida dedicada a la enseñanza.
Gracias a su generosidad, cientos de estudiantes han podido descubrir el proceso de impresión fotográfica en cuarto oscuro utilizando el mismo equipo que durante años formó parte de su trabajo.
Su legado continúa vivo cada vez que una nueva imagen aparece lentamente sobre el papel fotográfico bajo la luz roja del laboratorio.
Colección Patrimonial del Salón de las Almas Torturadas bajo la Luz Roja
“Los objetos también conservan memoria.
Cada pieza de esta colección forma parte de la historia de quienes aprendieron, enseñaron y mantuvieron viva la fotografía química para las nuevas generaciones.
Conservarlos, documentarlos y seguir utilizándolos es también una forma de preservar ese legado.”